Espero que te caigas. Que te caigas mil veces y te levantes siempre una más. Que te partas todos y cada uno de los huesos de tu cuerpo derrapando en este deporte de riesgo que llamamos vida. Y que merezca la pena. Espero que lo hagas y que quede claro que somos piedras que se pulen a golpes bajo la atenta mirada de quienes creen que en una de éstas se romperán. Pero no se rompen. Espero que nada consiga partirte en dos.
Espero que recuperes tus pulsaciones y ganes el pulso otra vez. Que aprietes los dientes y le digas al mundo de reojo que sólo sabes caminar hacia adelante y que si caminas hacia atrás es sólo para recordarte que en peores plazas has toreado. Que aquí hemos venido a jugar. Que juegues. Que las cosas más fuertes son las que nacen en la adversidad.
Espero que saltes. Sí, que saltes desde la decimotercera planta de ese edificio llamado pánico a reconocer que te gusta. Que te den la vuelta las cartas, que pierdas la partida, que ganes la jugada. Que te pillen el farol. Que te cambien las fichas por amaneceres que algún día contarás. Que merezca la pena.
Espero que te enamores. Y que duela. Que te enamores de esa clase de personas con complejo de lanzadera. De las que te hacen perder el vértigo a cambio de las vistas. Espero que le preguntes a las noches dónde está ella y que no te sepan responder. Que no puedas dormir. Que salgas a buscarla. Que la encuentres. Que merezca la pena.
"Según dice la gente, los cuentos están hechos para dormir, yo no lo creo, yo cuento cuentos para despertar" (Najman de Breslov)
viernes, 16 de enero de 2015
sábado, 12 de julio de 2014
EL RUISEÑOR Y LA ROSA - Oscar Wilde
-Dijo que bailaría conmigo si le llevaba una rosa roja -se lamentaba el
joven estudiante- pero no hay una solo rosa roja en todo mi jardín.
Desde su nido de la encina, oyóle el ruiseñor. Miró por entre las hojas
asombrado.
-¡No hay ni una rosa roja en todo mi jardín! -gritaba el estudiante.
Y sus bellos ojos se llenaron de llanto.
-¡Ah, de qué cosa más insignificante depende la felicidad! He leído
cuanto han escrito los sabios; poseo todos los secretos de la filosofía y
encuentro mi vida destrozada por carecer de una rosa roja.
-He aquí, por fin, el verdadero enamorado -dijo el ruiseñor-. Le he
cantado todas las noches, aún sin conocerlo; todas las noches les cuento su
historia a las estrellas, y ahora lo veo. Su cabellera es oscura como la flor
del jacinto y sus labios rojos como la rosa que desea; pero la pasión lo ha
puesto pálido como el marfil y el dolor ha sellado su frente.
-El príncipe da un baile mañana por la noche -murmuraba el joven
estudiante-, y mi amada asistirá a la fiesta. Si le llevo una rosa roja,
bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja, la tendré en mis
brazos, reclinará su cabeza sobre mi hombro y su mano estrechará la mía. Pero
no hay rosas rojas en mi jardín. Por lo tanto, tendré que estar solo y no me
hará ningún caso. No se fijará en mí para nada y se destrozará mi corazón.jueves, 29 de mayo de 2014
SI ME VES CANSADO
Si me ves cansado, fuera del sendero, ya casi sin fuerzas para hacer el camino. Si me ves sintiendo que la vida es dura, porque ya no puedo, porque ya no sigo... Ven a recordarme cómo es un comienzo, ven a desafiarme con tu desafío. Muéveme en el alma, vuélveme al impulso, llévame a mí mismo. Yo sabré entonces encender mi lámpara en el tiempo oscuro y entre el viento frío, volveré a ser fuego desde brasas quietas que alumbren y revivan mi andar peregrino. Vuelve a susurrarme aquella consigna del primer paso para un principio. Muéstrame la garra que se necesita para levantarse desde lo caído.
Si me ves cansado, fuera del sendero, sin ver más espacios que el de los abismos. Trae a mi memoria que también hay puentes, que también hay alas que no hemos visto. Que vamos armados de fe y bravura, que seremos siempre lo que hemos creído. Que somos guerreros de la vida misma, y que todo nos guía hacia nuestro sitio. Que un primer paso y que un nuevo empeño nos lleva a la forma de no ser vencidos. Que el árbol se dobla, se agita, estremece, deshoja y retoña pero queda erguido. Que el único trecho que da el adelante es aquél que cubre nuestro pie extendido...
Si me ves cansado, fuera del sendero, solitario y triste, quebrado, herido, siéntate a mi lado, tómame las manos, entra por mis ojos hasta mi escondrijo. Y dime "Se puede" e insiste "Se puede", hasta que yo entienda que puedo lo mismo. Que tu voz despierte, desde tu certeza, al que de cansancio se quedó dormido. Y tal vez, si quieres, préstame tus brazos para incorporarme, nuevo y decidido. Que la unión es triunfo cuando hombro con hombro vamos "¡Sí, se puede!" con el mismo brío.
Si me ves cansado, fuera del sendero, lleva mi mirada hacia tu camino, hazme ver las huellas que allí están marcadas, de un paso tras otro por donde has venido... Y vendrá contigo una madrugada, la voz insistente para un nuevo inicio. Que abriré otro rumbo porque si he creído que siempre se puede, se puede, mi amigo.
Desconozco su autor
viernes, 16 de mayo de 2014
DESIDERATA - Max Ehrmann
Camina plácido entre el ruido
y la prisa y recuerda
que la paz se puede encontrar
en el silencio.
En cuanto sea posible y
sin rendirte,
mantén buenas relaciones con
todas las personas.
Enuncia tu verdad de una
manera serena y clara
y escucha a los demás, incluso
al torpe e ignorante,
también ellos tienen su propia
historia.
Esquiva las personas
ruidosas y agresivas,
ya que son un fastidio para el
espíritu.
Si te comparas con los demás,
te volverás vano y amargado,
pues siempre habrá
personas
más grandes y más pequeñas que
tú.
Disfruta de tus éxitos lo
mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia
carrera
por humilde que sea, ella es
un verdadero tesoro
en el fortuito cambiar de
los tiempos.
Sé cauto en tus negocios
pues el mundo está lleno
de engaños,
mas no dejes que esto te
vuelva ciego
hacia la virtud que realmente
existe,
porque hay muchas personas que
se esfuerzan
por alcanzar nobles
ideales
y la vida está llena de
heroísmo.
Sé sincero contigo mismo,
en especial no finjas el
afecto.
Y no seas cínico en
el amor,
pues en medio de todas las
arideces y desengaños,
el amor es perenne como
la hierba.
Acata dócilmente el consejo de
los años
renunciando sin amarguras las
cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del
espíritu,
para que te proteja en
las adversidades repentinas.
Muchos temores nacen de
la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina, sé
benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del
universo.
No menos que las plantas y las
estrellas,
tienes derecho a estar aquí.
Y sea que te resulte claro o
no,
indudablemente el universo
marcha como debiera.
Por eso mantente en paz con
Dios
cualquiera que sea la forma en
que lo concibas.
Y sean cualesquiera tus
trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma
en la
bulliciosa confusión de la vida.
Aún con toda su falsía, sus
dolores y sueños rotos,
el mundo es todavía un lugar hermoso.
Sé alegre, ¡esfuérzate por ser feliz!
Max Ehrmann
miércoles, 2 de abril de 2014
POEMA - Gabriel García Márquez
Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a
ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el
guardián de tu alma. Si supiera que ésta fuera la última vez que te vea salir
por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte
más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría
cada una de tus palabras para poder oírlas..., una y otra vez, indefinidamente.
Si supiera que éstos son los últimos minutos que te veo, diría 'te quiero' y no
asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da
otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es
todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuánto te quiero y que nunca te
olvidaré...
Gabriel García Márquez
Gabriel García Márquez
miércoles, 19 de marzo de 2014
DECÁLOGO DE LA SERENIDAD - Juan XXIII
1)
Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el
problema de mi vida todo de una vez.
2)
Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, cortés en mis maneras, no
criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie sino a mí
mismo.
3)
Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad,
no sólo en el otro mundo, sino también en este.
4)
Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que todas las circunstancias
se adapten a mis deseos.
5)
Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando
que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena
lectura es necesaria para la vida del alma.
6)
Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
7)
Sólo por hoy haré por lo menos una sola cosa que no deseo hacer, y si me
sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.
8)
Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré a cabalidad,
pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.
9)
Sólo por hoy creeré aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la
buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el
mundo.
10)
Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar
de lo que es bello y creer en la bondad.
Juan
XXIII
SONETO - Francisco Luis Bernárdez
Si para recobrar lo recobrado, debí perder primero lo perdido; si para conseguir lo conseguido, tuve que soportar lo soportado; si para estar ahora enamorado, fue menester haber estado herido, tengo por bien sufrido lo sufrido, tengo por bien llorado lo llorado. Porque después de todo he comprobado que no se goza bien de lo gozado sino después de haberlo padecido. Porque después de todo he comprendido que lo que el árbol tiene de florido, vive de lo que tiene sepultado...
Francisco Luis Bernárdez
miércoles, 12 de marzo de 2014
5 MINUTOS Y 5 AÑOS - Adrián Paenza
Un
señor estaba trabajando en su fábrica cuando súbitamente una de las máquinas
vitales para su línea de producción se detuvo. El señor, acostumbrado a que
esto sucediera algunas veces, intentó ver si podía resolver el problema. Probó
con la electricidad, probó revisando el aceite que utilizaba la máquina, probó
tratando de hacer arrancar el motor en forma manual. Nada. La máquina seguía
sin funcionar.El dueño empezó a transpirar. Necesitaba que la máquina
funcionara. La línea de producción completa estaba detenida porque esa pieza
del rompecabezas estaba rota.
Cuando ya se habían consumido varias horas y el resto de la fábrica estaba pendiente de lo que pasaba con la máquina, el dueño decidió llamar a un especialista. No podía perder más tiempo. Convocó a un ingeniero industrial, experto en motores.
Cuando ya se habían consumido varias horas y el resto de la fábrica estaba pendiente de lo que pasaba con la máquina, el dueño decidió llamar a un especialista. No podía perder más tiempo. Convocó a un ingeniero industrial, experto en motores.
Se
presentó una persona relativamente joven o, en todo caso, más joven que el
dueño. El especialista miró la máquina un instante, intentó hacerla arrancar y
no pudo, escuchó un ruido que le “sugirió algo” y abrió la “valijita” que había
traído. Extrajo un destornillador, abrió una compuerta que no permitía ver el
motor y se dirigió a un lugar preciso. Sabía adónde ir: ajustó un par de cosas
e intentó nuevamente. Esta vez, el motor arrancó.
El
dueño, mucho más tranquilo, respiró aliviado. No sólo la máquina sino toda la
fábrica estaban nuevamente en funcionamiento. Invitó al ingeniero a pasar a su
oficina privada y le convidó a un café. Conversaron de diferentes temas pero
siempre con la fábrica y su movimiento como tópico central. Hasta que llegó el
momento de pagar.
–¿Cuánto
le debo? –preguntó el dueño. –Me debe 1500 pesos.
El
hombre casi se desmaya.
–¿Cuánto
me dijo?, ¿1500 pesos? –Sí –contestó el joven sin inmutarse, y repitió–: mil
quinientos pesos. –Pero escúcheme –casi le gritó el dueño–, ¿cómo va a
pretender que le pague 1500 pesos por algo que le llevó cinco minutos? –No,
señor –siguió el joven–. Me llevó cinco minutos... Y CINCO AÑOS DE ESTUDIO...
Adrián Paenza, "Matemática... ¿estás ahí?"
Ahora
que está de moda plantear finales alternativos, se puede usar el siguiente:
–¿Cuánto me dijo?, ¿1500 pesos? Mándeme por favor una factura detallada. El
joven le manda una factura que dice: Costo del tornillo que se cambió: 1 peso.
Costo de saber qué tornillo cambiar: 1499 pesos... y el dueño pagó sin
protestar más.
viernes, 21 de febrero de 2014
EL LABERINTO DEL FAUNO (Fragmento)
Cuentan
que hace mucho, mucho tiempo, en el reino subterráneo donde no existe la
mentira ni el dolor, vivía una princesa que soñaba con el mundo de los humanos.
Soñaba con el cielo azul, la brisa suave y el brillante sol. Un día, burlando
toda vigilancia, la princesa escapó. Una vez en el exterior, la luz del sol la
cegó y borró de su memoria cualquier indicio del pasado. La princesa olvidó
quien era, de dónde venía. Su cuerpo sufrió frío, enfermedad y dolor. Y al correr
de los años, murió. Sin embargo, su padre, el rey, sabía que el alma de la
princesa regresaría, quizá en otro cuerpo, en otro tiempo y en otro lugar, y él
la esperaría hasta su último aliento, hasta que el mundo dejara de girar…
El
Laberinto del Fauno, Guillermo del Toro
lunes, 20 de enero de 2014
LA PERLA Y LA OSTRA
Las perlas son producto del dolor, el resultado de la entrada de una
sustancia extraña e indeseable al interior de la ostra, como un parásito o un
grano de arena. En la parte interna de la ostra se encuentra una sustancia
lustrosa llamada nácar. Cuando un grano de arena penetra en la ostra, las
células de nácar comienzan a trabajar y cubren el grano de arena con capas y más capas de nácar para proteger el cuerpo indefenso de la
ostra. Como resultado, se va formando una hermosa perla. Una ostra que no
haya sido herida de algún modo, no puede producir perlas. La perla es una
herida cicatrizada.
"Una ostra que no ha sido herida no puede producir perlas"
Desconozco su autor
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