miércoles, 29 de julio de 2015

CUESTIÓN DE FE

En un pueblito de una alejada zona rural, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes debido a que subsistían con el fruto del trabajo del campo. Como la mayoría de sus habitantes eran creyentes, ante tal situación límite, marcharon a ver al cura párroco y le dijeron: 

-Padre, pidámosle a Dios que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación. 
-Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable. 
-¡Díganos cuál es!, respondieron todos. 
-Hay que pedírselo con fe, con mucha fe, contestó el sacerdote. 
-¡Así lo haremos, y también vendremos a Misa todos los días! 

Los campesinos comenzaron a ir a Misa todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente. Un día, fueron todos a enfrentarlo al párroco para reclamarle: 

-Padre, usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara las lluvias, Él accedería a nuestras peticiones. Pero ya van varias semanas y no obtenemos respuesta alguna... 
-Hijos míos, ¿han ustedes pedido con fe verdadera? 
-¡Sí, por supuesto!, respondieron al unísono. 
-Entonces, si dicen haber pedido con fe verdadera, ¿por qué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?

Desconozco el autor

lunes, 1 de junio de 2015

CIELO E INFIERNO

Llegué a Bluefields, en la costa de Nicaragua, al día siguiente de un ataque de la contra. Había muchos muertos y heridos. Yo estaba en el hospital cuando uno de los sobrevivientes del tiroteo, un muchacho, despertó de la anestesia: despertó sin brazos, miró al médico y le pidió: -Máteme. Me quedé con un nudo en el estómago. Esa noche, noche atroz, el aire hervía de calor. Yo me eché en una terraza, solo, cara al cielo. No lejos de allí, sonaba fuerte la música. A pesar de la guerra, a pesar de todo, el pueblo de Bluefields estaba celebrando la fiesta tradicional del Palo de Mayo. El gentío bailaba, jubiloso, en torno del árbol ceremonial. Pero yo, tendido en la terraza, no quería escuchar la música ni quería escuchar nada. Y en eso estaba, espantando sonidos y tristezas y mosquitos, con los ojos clavados en la alta noche, cuando un niño de Bluefields, que yo no conocía, se echó a mi lado y se puso a mirar el cielo, como yo, en silencio. Entonces cayó una estrella fugaz. Yo podía haber pedido un deseo; pero ni se me ocurrió. Y el niño me explicó: -¿Sabes por qué se caen las estrellas? Es culpa de Dios. Es Dios, que las pega mal. Él pega las estrellas con agua de arroz. Amanecí bailando. 

Eduardo Galeano

miércoles, 18 de marzo de 2015


“No reniego de mi naturaleza, no reniego de mis elecciones,
de todos modos he sido una afortunada.
Muchas veces en el dolor se encuentran los placeres más profundos,
las verdades más complejas, la felicidad más certera.
Tan absurdo y fugaz es nuestro paso por el mundo,
que sólo me deja tranquila el saber que he sido auténtica,
que he logrado ser lo más parecido a mí misma que he podido...”

Frida Kahlo

DE TODAS MANERAS - Madre Teresa

Las personas a veces son irracionales y egoístas; perdónalas de todas maneras. Si eres amable, la gente puede acusarte de manipulador o hipócrita; sé amable de todas maneras. Si eres exitoso, ganarás amigos falsos y algunos enemigos verdaderos; sé exitoso de todas maneras. Si eres honesto y transparente, la gente puede engañarte; sé honesto y transparente de todas maneras. Lo que has pasado años ...construyendo, alguien puede destruirlo de la noche a la mañana; construye de todas maneras. Si hallas la serenidad y felicidad, otros se pondrán celosos; sé feliz de todas maneras. El bien que hagas hoy, la gente puede olvidarlo mañana; haz el bien de todas maneras. Dale al mundo lo mejor de ti y verás que nunca será suficiente; dale al mundo lo mejor de ti de todas maneras. Verás, al final, que todo es entre tú y Él. Nunca fue entre tú y ellos... de todas maneras...

Madre Teresa

viernes, 16 de enero de 2015

QUE MEREZCA LA PENA - Gatsby

Espero que te caigas. Que te caigas mil veces y te levantes siempre una más. Que te partas todos y cada uno de los huesos de tu cuerpo derrapando en este deporte de riesgo que llamamos vida. Y que merezca la pena. Espero que lo hagas y que quede claro que somos piedras que se pulen a golpes bajo la atenta mirada de quienes creen que en una de éstas se romperán. Pero no se rompen. Espero que nada consiga partirte en dos.

Espero que recuperes tus pulsaciones y ganes el pulso otra vez. Que aprietes los dientes y le digas al mundo de reojo que sólo sabes caminar hacia adelante y que si caminas hacia atrás es sólo para recordarte que en peores plazas has toreado. Que aquí hemos venido a jugar. Que juegues. Que las cosas más fuertes son las que nacen en la adversidad.

Espero que saltes. Sí, que saltes desde la decimotercera planta de ese edificio llamado pánico a reconocer que te gusta. Que te den la vuelta las cartas, que pierdas la partida, que ganes la jugada. Que te pillen el farol. Que te cambien las fichas por amaneceres que algún día contarás. Que merezca la pena.

Espero que te enamores. Y que duela. Que te enamores de esa clase de personas con complejo de lanzadera. De las que te hacen perder el vértigo a cambio de las vistas. Espero que le preguntes a las noches dónde está ella y que no te sepan responder. Que no puedas dormir. Que salgas a buscarla. Que la encuentres. Que merezca la pena.

sábado, 12 de julio de 2014

EL RUISEÑOR Y LA ROSA - Oscar Wilde

-Dijo que bailaría conmigo si le llevaba una rosa roja -se lamentaba el joven estudiante- pero no hay una solo rosa roja en todo mi jardín.

Desde su nido de la encina, oyóle el ruiseñor. Miró por entre las hojas asombrado.
-¡No hay ni una rosa roja en todo mi jardín! -gritaba el estudiante.

Y sus bellos ojos se llenaron de llanto.
-¡Ah, de qué cosa más insignificante depende la felicidad! He leído cuanto han escrito los sabios; poseo todos los secretos de la filosofía y encuentro mi vida destrozada por carecer de una rosa roja.

-He aquí, por fin, el verdadero enamorado -dijo el ruiseñor-. Le he cantado todas las noches, aún sin conocerlo; todas las noches les cuento su historia a las estrellas, y ahora lo veo. Su cabellera es oscura como la flor del jacinto y sus labios rojos como la rosa que desea; pero la pasión lo ha puesto pálido como el marfil y el dolor ha sellado su frente.
-El príncipe da un baile mañana por la noche -murmuraba el joven estudiante-, y mi amada asistirá a la fiesta. Si le llevo una rosa roja, bailará conmigo hasta el amanecer. Si le llevo una rosa roja, la tendré en mis brazos, reclinará su cabeza sobre mi hombro y su mano estrechará la mía. Pero no hay rosas rojas en mi jardín. Por lo tanto, tendré que estar solo y no me hará ningún caso. No se fijará en mí para nada y se destrozará mi corazón.

jueves, 29 de mayo de 2014

SI ME VES CANSADO

Si me ves cansado, fuera del sendero, ya casi sin fuerzas para hacer el camino. Si me ves sintiendo que la vida es dura, porque ya no puedo, porque ya no sigo... Ven a recordarme cómo es un comienzo, ven a desafiarme con tu desafío. Muéveme en el alma, vuélveme al impulso, llévame a mí mismo. Yo sabré entonces encender mi lámpara en el tiempo oscuro y entre el viento frío, volveré a ser fuego desde brasas quietas que alumbren y revivan mi andar peregrino. Vuelve a susurrarme aquella consigna del primer paso para un principio. Muéstrame la garra que se necesita para levantarse desde lo caído.
 
Si me ves cansado, fuera del sendero, sin ver más espacios que el de los abismos. Trae a mi memoria que también hay puentes, que también hay alas que no hemos visto. Que vamos armados de fe y bravura, que seremos siempre lo que hemos creído. Que somos guerreros de la vida misma, y que todo nos guía hacia nuestro sitio. Que un primer paso y que un nuevo empeño nos lleva a la forma de no ser vencidos. Que el árbol se dobla, se agita, estremece, deshoja y retoña pero queda erguido. Que el único trecho que da el adelante es aquél que cubre nuestro pie extendido...
 
Si me ves cansado, fuera del sendero, solitario y triste, quebrado, herido, siéntate a mi lado, tómame las manos, entra por mis ojos hasta mi escondrijo. Y dime "Se puede" e insiste "Se puede", hasta que yo entienda que puedo lo mismo. Que tu voz despierte, desde tu certeza, al que de cansancio se quedó dormido. Y tal vez, si quieres, préstame tus brazos para incorporarme, nuevo y decidido. Que la unión es triunfo cuando hombro con hombro vamos "¡Sí, se puede!" con el mismo brío.
 
Si me ves cansado, fuera del sendero, lleva mi mirada hacia tu camino, hazme ver las huellas que allí están marcadas, de un paso tras otro por donde has venido... Y vendrá contigo una madrugada, la voz insistente para un nuevo inicio. Que abriré otro rumbo porque si he creído que siempre se puede, se puede, mi amigo.
 
Desconozco su autor

viernes, 16 de mayo de 2014

DESIDERATA - Max Ehrmann

Camina plácido entre el ruido y la prisa y recuerda
que la paz se puede encontrar en el silencio.
En cuanto sea posible y sin rendirte,
mantén buenas relaciones con todas las personas.
Enuncia tu verdad de una manera serena y clara
y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante,
también ellos tienen su propia historia.
Esquiva las personas ruidosas y agresivas,
ya que son un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás,
te volverás vano y amargado,
pues siempre habrá personas
más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera
por humilde que sea, ella es un verdadero tesoro
en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios
pues el mundo está lleno de engaños,
mas no dejes que esto te vuelva ciego
hacia la virtud que realmente existe,
porque hay muchas personas que se esfuerzan
por alcanzar nobles ideales
y la vida está llena de heroísmo.

Sé sincero contigo mismo,
en especial no finjas el afecto.
Y no seas cínico en el amor,
pues en medio de todas las arideces y desengaños,
el amor es perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años
renunciando sin amarguras las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu,
para que te proteja en las adversidades repentinas.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo.
No menos que las plantas y las estrellas,
tienes derecho a estar aquí.
Y sea que te resulte claro o no,
indudablemente el universo marcha como debiera.
Por eso mantente en paz con Dios
cualquiera que sea la forma en que lo concibas.
Y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma
en la bulliciosa confusión de la vida.

Aún con toda su falsía, sus dolores y sueños rotos,
el mundo es todavía un lugar hermoso.
Sé alegre, ¡esfuérzate por ser feliz!

Max Ehrmann

miércoles, 2 de abril de 2014

POEMA - Gabriel García Márquez

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que ésta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que ésta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas..., una y otra vez, indefinidamente. Si supiera que éstos son los últimos minutos que te veo, diría 'te quiero' y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuánto te quiero y que nunca te olvidaré...
 
Gabriel García Márquez

miércoles, 19 de marzo de 2014

DECÁLOGO DE LA SERENIDAD - Juan XXIII

1) Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

2) Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie sino a mí mismo.
3) Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino también en este.

4) Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que todas las circunstancias se adapten a mis deseos.
5) Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6) Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
7) Sólo por hoy haré por lo menos una sola cosa que no deseo hacer, y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

8) Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré a cabalidad, pero lo redactaré y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.
9) Sólo por hoy creeré aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.

10) Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y creer en la bondad.
Juan XXIII