martes, 10 de noviembre de 2015

SI - Rudyard Kipling

Si puedes conservar tu cabeza cuando a tu rededor todos la pierden y te cubren de reproches. Si puedes tener fe en ti mismo cuando duden de ti los demás hombres, y ser igualmente indulgente para su duda. Si puedes esperar y no sentirte cansado con la espera. Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira. Y si eres odiado, no devolver el odio, sin que te creas por eso ni demasiado bueno ni demasiado cuerdo. 

Si puedes soñar sin que los sueños imperiosamente te dominen. Si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objeto único. Si puedes encararte con el triunfo y el desastre, y tratar de la misma manera a esos dos impostores. Si puedes aguantar que a la verdad por ti expuesta la veas retorcida por los pícaros, para convertirla en lazo de los tontos. O contemplar que las cosas a que diste tu vida se han deshecho, y agacharte y construirlas de nuevo, aunque sea con gastados instrumentos. 

Si eres capaz de juntar en un solo haz todos tus triunfos y arriesgarlos, a cara o cruz, en una sola vuelta. Y si perdieras, empezar otra vez como cuando empezaste, y nunca más exhalar una palabra sobre la perdida sufrida. Si puedes obligar a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios, a que te obedezcan aún después de haber desfallecido, y que así se mantengan, hasta que en ti no haya otra cosa que la voluntad gritando: ¡Persistid, es la orden! 

Si puedes hablar con multitudes y conservar tu virtud, o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos. Si nadie, ni enemigos, ni amantes, ni amigos, pueden causarte daño. Si todos los hombres pueden contar contigo, pero ninguno demasiado. Si eres capaz de llenar el inexorable minuto con el valor de los sesenta segundos de la distancia final...

Tuya será la tierra y cuanto ella contenga, y lo que vale más: ¡Serás un hombre, hijo mío!

Rudyard Kipling

jueves, 6 de agosto de 2015

HOY - Martin Luther King

Hoy, en medio de la noche del mundo y de la esperanza de la Buena Nueva, afirmo con audacia mi fe en el provenir de la humanidad. Me niego a creer que las circunstancias actuales incapaciten al hombre para hacer una tierra mejor. Me niego a compartir la opinión de quienes pretenden que el hombre esté cautivo de las noches sin estrellas, del racismo, de la opresión, de la guerra. Me niego a creer que la aurora radiante de la paz y de la fraternidad, no podrá nunca llegar a ser realidad. Me atrevo a creer que un día, todos los habitantes de la tierra podrán hacer tres comidas al día para mantener la vida de su cuerpo, y que podrán recibir la educación y la cultura necesarias para la salud de su espíritu, y la igualdad y la libertad para la vida de su corazón. Creo igualmente que un día toda la humanidad reconocerá en Dios a la fuente de su amor. Creo que este amor salvador y pacífico, será un día la ley. Y el lobo y el cordero podrán descansar juntos, y todos los hombres podrán sentarse bajo su higuera, en su viña… y nadie tendrá motivos para tener miedo... 

Martin Luther King

ES MEJOR CONOCER QUE PREGUNTAR - Grey's Anatomy

Hace algunos años atrás, Benjamín Franklin compartió con el mundo el secreto de su éxito. "No dejes para mañana", dijo, "lo que puedes hacer hoy". Éste es el hombre que descubrió la electricidad. Uno pensaría que todos nosotros lo escucharíamos. No sé por qué lo dijo, pero si tuviera que adivinar, diría que tiene que ver con el miedo. Miedo a fallar, miedo al dolor, miedo al rechazo. A veces el miedo es sólo a tomar una decisión, ¿qué pasaría si nos equivocáramos, qué pasaría si cometiéramos un error que no pudiéramos deshacer? Sea lo que sea a lo que le tengamos miedo, una cosa es cierta: El dolor que deja no haber hecho algo es mucho mayor al miedo de hacerlo. 

No podemos pretender que no nos lo dijeron. Conocemos todos los proverbios, leímos a todos los filósofos y escuchamos a nuestros abuelos hablar sobre el tiempo perdido. ¡Miles de poetas diciéndonos que vivamos el día! Pero la realidad es que tenemos que verlo por nosotros mismos. Tenemos que cometer nuestros propios errores. Aprender nuestras propias lecciones. Dejar pasar las oportunidades de hoy por las posibilidades del mañana hasta que no podamos más y entendamos, por fin, lo que Franklin quiso decir: Que es mejor conocer que preguntar, que es mejor despertar que dormir, y que incluso el error más grande, incluso el peor, ése que no podemos deshacer, vale muchísimo más que no haberlo intentado…
  

Grey's Anatomy

CICATRICES - Grey's Anatomy

Todos tenemos cicatrices. Algunas están a la vista y otras se esconden en los lugares más profundos e inesperados como mapas de ruta secretos y diagramas de viejas heridas que revelan y descubren nuestras historias personales. La mayoría de esas heridas curan dejando atrás nada más que una cicatriz. Algunas otras… simplemente no curan. Hay heridas que viajan con nosotros a donde quiera que vayamos y, a pesar de que lo que las causó ya terminó, el dolor parece haberse estancado... 

No sabría decir qué es peor… Si las nuevas heridas, ésas horriblemente dolorosas, o aquellas viejas heridas, que deberían haber sanado hace tiempo y sin embargo nunca lo hicieron… 

Quizás están ahí para enseñarnos algo. Quizás nos recuerdan dónde hemos estado y todo lo que hemos superado. Quizás nos muestran lo que deberíamos aprender a evitar en el futuro. Aunque, bueno, eso es lo que nos gusta pensar a todos… Pero no es lo que sucede en realidad. A veces, hay ciertas lecciones que tenemos que aprender una… y otra… y otra vez… 

Grey's Anatomy

miércoles, 29 de julio de 2015

CUESTIÓN DE FE

En un pueblito de una alejada zona rural, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes debido a que subsistían con el fruto del trabajo del campo. Como la mayoría de sus habitantes eran creyentes, ante tal situación límite, marcharon a ver al cura párroco y le dijeron: 

-Padre, pidámosle a Dios que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación. 
-Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable. 
-¡Díganos cuál es!, respondieron todos. 
-Hay que pedírselo con fe, con mucha fe, contestó el sacerdote. 
-¡Así lo haremos, y también vendremos a Misa todos los días! 

Los campesinos comenzaron a ir a Misa todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente. Un día, fueron todos a enfrentarlo al párroco para reclamarle: 

-Padre, usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara las lluvias, Él accedería a nuestras peticiones. Pero ya van varias semanas y no obtenemos respuesta alguna... 
-Hijos míos, ¿han ustedes pedido con fe verdadera? 
-¡Sí, por supuesto!, respondieron al unísono. 
-Entonces, si dicen haber pedido con fe verdadera, ¿por qué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?

Desconozco el autor

lunes, 1 de junio de 2015

CIELO E INFIERNO

Llegué a Bluefields, en la costa de Nicaragua, al día siguiente de un ataque de la contra. Había muchos muertos y heridos. Yo estaba en el hospital cuando uno de los sobrevivientes del tiroteo, un muchacho, despertó de la anestesia: despertó sin brazos, miró al médico y le pidió: -Máteme. Me quedé con un nudo en el estómago. Esa noche, noche atroz, el aire hervía de calor. Yo me eché en una terraza, solo, cara al cielo. No lejos de allí, sonaba fuerte la música. A pesar de la guerra, a pesar de todo, el pueblo de Bluefields estaba celebrando la fiesta tradicional del Palo de Mayo. El gentío bailaba, jubiloso, en torno del árbol ceremonial. Pero yo, tendido en la terraza, no quería escuchar la música ni quería escuchar nada. Y en eso estaba, espantando sonidos y tristezas y mosquitos, con los ojos clavados en la alta noche, cuando un niño de Bluefields, que yo no conocía, se echó a mi lado y se puso a mirar el cielo, como yo, en silencio. Entonces cayó una estrella fugaz. Yo podía haber pedido un deseo; pero ni se me ocurrió. Y el niño me explicó: -¿Sabes por qué se caen las estrellas? Es culpa de Dios. Es Dios, que las pega mal. Él pega las estrellas con agua de arroz. Amanecí bailando. 

Eduardo Galeano

miércoles, 18 de marzo de 2015


“No reniego de mi naturaleza, no reniego de mis elecciones,
de todos modos he sido una afortunada.
Muchas veces en el dolor se encuentran los placeres más profundos,
las verdades más complejas, la felicidad más certera.
Tan absurdo y fugaz es nuestro paso por el mundo,
que sólo me deja tranquila el saber que he sido auténtica,
que he logrado ser lo más parecido a mí misma que he podido...”

Frida Kahlo

DE TODAS MANERAS - Madre Teresa

Las personas a veces son irracionales y egoístas; perdónalas de todas maneras. Si eres amable, la gente puede acusarte de manipulador o hipócrita; sé amable de todas maneras. Si eres exitoso, ganarás amigos falsos y algunos enemigos verdaderos; sé exitoso de todas maneras. Si eres honesto y transparente, la gente puede engañarte; sé honesto y transparente de todas maneras. Lo que has pasado años ...construyendo, alguien puede destruirlo de la noche a la mañana; construye de todas maneras. Si hallas la serenidad y felicidad, otros se pondrán celosos; sé feliz de todas maneras. El bien que hagas hoy, la gente puede olvidarlo mañana; haz el bien de todas maneras. Dale al mundo lo mejor de ti y verás que nunca será suficiente; dale al mundo lo mejor de ti de todas maneras. Verás, al final, que todo es entre tú y Él. Nunca fue entre tú y ellos... de todas maneras...

Madre Teresa

viernes, 16 de enero de 2015

QUE MEREZCA LA PENA - Gatsby

Espero que te caigas. Que te caigas mil veces y te levantes siempre una más. Que te partas todos y cada uno de los huesos de tu cuerpo derrapando en este deporte de riesgo que llamamos vida. Y que merezca la pena. Espero que lo hagas y que quede claro que somos piedras que se pulen a golpes bajo la atenta mirada de quienes creen que en una de éstas se romperán. Pero no se rompen. Espero que nada consiga partirte en dos.

Espero que recuperes tus pulsaciones y ganes el pulso otra vez. Que aprietes los dientes y le digas al mundo de reojo que sólo sabes caminar hacia adelante y que si caminas hacia atrás es sólo para recordarte que en peores plazas has toreado. Que aquí hemos venido a jugar. Que juegues. Que las cosas más fuertes son las que nacen en la adversidad.

Espero que saltes. Sí, que saltes desde la decimotercera planta de ese edificio llamado pánico a reconocer que te gusta. Que te den la vuelta las cartas, que pierdas la partida, que ganes la jugada. Que te pillen el farol. Que te cambien las fichas por amaneceres que algún día contarás. Que merezca la pena.

Espero que te enamores. Y que duela. Que te enamores de esa clase de personas con complejo de lanzadera. De las que te hacen perder el vértigo a cambio de las vistas. Espero que le preguntes a las noches dónde está ella y que no te sepan responder. Que no puedas dormir. Que salgas a buscarla. Que la encuentres. Que merezca la pena.